“Todos los textos son multimodales”. Esta afirmación, de Gunther Kress y Theo van Leeuwen (1998) es un disparador para pensar en las implicancias que tienen las formas del pensamiento visual de las diferentes épocas en los nuevos conceptos de alfabetización que emergen de estas relaciones.
Con Alicia Entel podemos hacer un recorrido diacrónico a través de diferentes hitos en la historia del pensamiento visual. Más allá de que su derrotero se inicia en el Renacimiento, me interesa detenerme en la Edad Media y en una manifestación medieval en particular: Las Danzas de la Muerte. Originadas en el momento de transición hacia el Renacimiento, tienen desde sus comienzos una fuerte condición: la simbiosis entre la palabra y la imagen. Los investigadores discuten cuál fue su origen, discuten la inclusión en uno u otro género... Sin embargo, lo interesante es que en casi todas sus formas, las Danzas macabras constituyen un texto con imágenes o imágenes con texto. Muestran, además, con su fuerte impronta iconográfica un cambio de ideología no solo en la concepción filosófica de la muerte, sino en su representación icónica. En este segundo sentido, a partir de entonces, se comienza a representar (y es seguida por una larga tradición pictórica) a la Muerte como un esqueleto. Antes, los esqueletos simbolizaban a la sombra del muerto o a su fantasta, no a la Muerte misma, en persona. Es vastísima a la iconografía que puede referirse en este sentido; pero podemos mencionar, por ejemplo, a Holbein, en un período cercano a los orígenes de estas danzas
y, ya en el siglo XX, desde el cine a la obra de Igmar Bergman, "El Séptimo Sello", interesante versión cinematográfica de las danzas, que ilustra claramente (visualmente) la fuerte impronta de este tema en la época:Ahora bien, este es claramente un ejemplo extremo. Sin embargo, me interesa reflexionar a partir de aquí en las posibilidades que tenemos para entrar a la literatura, a la historia, a través de la conjunción de imágenes y palabras. No solamente las palabras nos hablan de una cultura. Las imágenes y las formas de "leer" estas imágenes nos permiten reconstruir saberes y creencias.
¿Qué sucede con nuestra época? Mi pregunta -recurrente a esta altura- se vincula con las nuevas alfabetizaciones necesarias para poder "leer" hoy. Paulo Freire sostiene: "Alfabetizar es formar sujetos con capacidad crítica y autonomía para utilizar de forma inteligente y democrática los instrumentos de la cultura". En este sentido, alfabetizar hoy implica recorrer un camino de lectura diferente, un camino en el que podamos "decir con imágenes, mostrar con palabras", un camino en el que abramos las capacidades como lectores y productores de contenidos no lineales, sino hipertextuales, no solamente escritos sino multimodales.

