domingo, agosto 05, 2007

La tercera dimensión de la lectura y la escritura



En estos días de silencio en la escritura, he estado leyendo muchos post en diferentes blogs que estoy empezando a conocer y con los que lentamente me estoy empezando a familiarizar.

Cuando en FLACSO nos propusieron la creación de un blog, lo primero que pensé es ¿para qué me puede servir esto? ¿Cómo voy a hacer para agregar un "trabajo" a la larga lista que tengo apilada en mi escritorio?


Ahora, unos meses más tarde, puedo decir que está empezando a cambiar mi mirada escéptica. Y lo más interesante es que lo estoy haciendo desde diferentes lugares. Acabo de leer un post de Pedro Mairal que terminó de mostrarme algunas de las ideas que todavía no tenía del todo claras como para verbalizarlas.


Desde mi formación, hay un tema que me resulta fundamental para la tarea educativa, tanto para los profes como para los estudiantes: la escritura. Escribir, poner las ideas en palabras, permite clarificarlas, dimensionar las cosas desde otro lugar. La práctica de la escritura es una de las que ha sufrido un abandono mayor en estos tiempos. Todos hablamos de los perjuicios que trae la falta de lectura (hablamos, hablamos), pero nadie menciona siquiera lo que sucede con la escritura. En ese sentido, me resulta muy interesante el lugar (nuevo lugar) que puede adquirir en nuestras prácticas cotidianas la creación de un blog: a través de su creación, nos convertimos en autores (escritores) y en editores de nuestros propios textos. Pero a esto le podemos agregar un elemento: escribir en estos contextos implica resemantizar el sentido de la escritura tradicional, sentir el placer de la digresión. En este sentido, Pedro dice: "Los blogs agregan una especie de tercera dimensión en la escritura con el uso de los vínculos o links." Quizás esto nos permita acercarnos un poco a las formas (ni mejores ni peores, distintas) de aproximación a la realidad que hoy tienen los adolescentes. Más adelante, Pedro agrega:
Me pregunto qué provoca en la escritura esta ansiedad de los links. Porque la máquina de escribir que se usaba antes, ahora se volvió una máquina donde uno tiene el correo, y videos, películas, música, la enciclopedia, toda la distracción está en nuestra página en blanco. Me pregunto qué provoca eso. ¿Qué hubiera escrito Proust de haber tenido banda ancha? Pareciera ser que el blog, con su escritura linkeada en tercera dimensión, logra asimilar la dispersión, el zapping textual, la distracción arborescente de los textos on line; esa ansiedad que provoca pensar que hay algo mejor en la página de al lado. El blog es quizá la manera que tiene la escritura de entregarse y de sobrevivir a la ansiedad de estos tiempos.


Al mismo tiempo, y como una clara consecuencia de la manera en que se escribe, el convertirnos en "escritores" de blogs también cambia nuestra actividad como lectores. No puedo más que recordar (por la actualidad de sus palabras) lo que Roland Barthes decía en El placer del texto, como respuesta a uno de los mandatos tradicionales sobre la lectura que indica que debemos leer los textos de corrido, sin "saltearnos nada" y prácticamente sin levantar la vista para no "distraernos". Barthes critica abiertamente esta idea: leer, el placer de la lectura, radica precisamente en la posibilidad de distraernos, de navegar y sumergirnos en la telaraña de la red de redes.


En definitiva, estamos ante prácticas nuevas, ante una forma diferente de acercarnos al placer de la lectura y de la escritura...


2 comentarios:

Daniel Krichman Hernandez dijo...

Excelente!. Muy buena reflexión y qué bueno que puedas reconocer en vos el proceso, el camino recorrido. El blog que estás haciendo expresa ese cambio también.

Estas prácticas nuevas que mencionás, incluyen también la del pensamiento. Ignacio Lewkowicz decía que el pensamiento de los tiempos de la sobreabundancia de información ya no es el mismo que el pensamiento de autor tradicional. Pensar hoy -escribió alguna vez- es configurar todos los pensamientos que pasan por un punto. Fijate cuánto tiene esto de Edición, de asociación (¿navegación?), de fragmentación y de las arborescencias que se construyen a partir de las narrativas hipertextuales.

Yo creo que estos procesos, como el que describís, son los que construyen el sustrato sobre el que se forja la cultura de uso de las TICs, que es lo que, en definitiva, nos permite hacerlas propias, adoptarlas como herramientas. No es la tecnología, sino la reflexión que consigamos hacer acerca del uso que le damos.
Un abrazo
danielk

Alejandra Lamberti dijo...

Hola, Daniel:
Muchas gracias por tus comentarios. Te lo iba a decir el otro día: sos muy generoso con tus apreciaciones.
Estoy completamente de acuerdo con vos en que en esta época de "sobreabundancia de información" hay que poner en juego nuevas estrategias. Creo y defiendo la idea de que, para poder enseñar algo, hay que transitarlo. Es por eso que mi preocupación desde hace tiempo está vinculada con las prácticas de escritura de los docentes.
Cariños,
Ale